jueves, 8 de enero de 2026

Las vacas y el trigo


No sé desde dónde, 
ni para dónde
No sé de quién, 
ni para quién.

No entiendo.
Veo poco.

Entre las vacas y el trigo,
entre el terrateniente y el campesino,
entre el amor y el odio.
¿No podemos sentarnos, no debemos?

Se acaban las palabras
ya ni eso tenemos
Se tuercen las metáforas
 y nos empezamos a doblar.

Yo y mi cintura,
 enquistada, dolorida
aguantando la pesadez,
siempre siguiendo, 
como si no lo supiéramos

cómo si no supiéramos
 a donde nos llevan las mismas cosas de siempre
tragedia y comedia,
comedia,
comedia.
comen de día, 
duermen de noche
¿comen?


Por Susana y por mí.

         A Susana Thénon


Hoy ya es un nuevo año.

Y esta poesía que no sale,

que se queda quieta

acá en el pecho.

Ejerce toda y cada una de sus técnicas,

para quedarse,

 en mi pecho funesto

No se qué es funesto, pero igual lo uso.

Porque no sé qué es la poesía sino la libertad de poder hacer lo que quiera

Por una vez

Como se me cante.

Porque canto muy bien

Y veo muy agudamente mi derredor

Y siento muy agudamente mi derredor

Por que sueño rumiante con estar llena de algo

No asi,

vacía de todo.

Casa nueva

pero sucia

porque cada ambiente ha sido habitado

Por que cada piso tiene los caminos marcados

Por que yo y el arquitecto no pudimos encontrar

una maldita manera, una sencilla manera, una bendita manera

de llegar a un acuerdo.

 

Y al final siempre pasan los años

Y al final la vida sigue igual

Y al final soy un cuerpo

con historia

de palabras y silencios

de oscuros ambientes sórdidos

y de los más luminosos

Y tambien soy poeta.